Artículos, Publicaciones Ehret

Mi Dieta Amucosa y la Naturopatía

El profesor Ehret, habiendo sido esponsorizado por el Dr. Benedict Lust, “El Padre de la Naturopatía,” observó la interrelación entre su sistema y el de su patrocinador. Los halló en total armonía y en este artículo, nunca antes publicado, explica cómo deben ser combinados.

Cuando al principio publiqué la dieta “productora de moco” como la causa fundamental de todas las enfermedades, y mi dieta “amucosa” como su única cura, ello generó un gran debate, incluso en las filas de la Naturopatía. Algo más tarde, un profesor de medicina aconsejó a todos los médicos leer este libro, “Ayuno Racional,” en el que se describían estas dietas. Tratando menos de veinte casos (mis primeros casos) observé que todos eliminaban moco. Desde entonces verifiqué este hecho en más de dos mil casos. Si una así llamada persona sana es tratada con la adecuada eliminación, ayuno, dieta, etc., la orina evidenciará moco. Los libros de analítica convencionales afirman que al microscopio los átomos del moco y los átomos del pus son indistinguibles.
Avanzados naturópatas, aunque no demasiados, saben que en realidad solo hay una enfermedad, impureza interna, causada por elementos alimenticios inutilizables. Estas impurezas provienen principalmente de alimentos formadores de moco, y son la sustancia pegajosa, pastosa y viscosa llamada moco.

Ya es hora de que los naturópatas tomen esta verdad y sistema avanzados y muestren por su maravilloso éxito su superioridad sobre las teorías actuales de la causa de la enfermedad y del tratamiento con drogas. ¿No deberían los naturópatas exhibir mejores resultados que las “curas” ordinarias (que no son más que alivios), exhibir curaciones completas y convertirse ellos mismos en ejemplos de excelente salud, ejemplos de perfecta inmunidad a la enfermedad, incluso ejemplos como  yo mismo, de probada inmunidad y excelente salud.

Esto es “salud paradisíaca”, y solo es posible mediante una dieta amucosa y un ayuno correctamente realizado. Ahora sabemos que los alimentos perjudiciales y en exceso son la causa de todas las enfermedades, y su única completa curación se obtiene mediante ayuno y una dieta correcta, los métodos propios de la Naturaleza. Incluso los animales cuando están heridos o enfermos adoptan el ayuno por instinto. Esto demuestra que la Naturaleza tiene un único diagnóstico y una única enfermedad, la de la impureza interna. ¿Por qué gastar tanto tiempo y esfuerzo en diagnósticos naturopáticos, diagnósticos por el iris, etc.? ¿Por qué prestar tan poca atención a la dieta correcta y al ayuno? Primero, porque la dieta correcta para la producción de energía vital, que nosotros hemos descubierto, no es conocida generalmente; en segundo lugar, porque los ayunos se han realizado de un modo muy vulgar; y en tercer lugar, porque la dieta y el ayuno no se han combinado adecuadamente. Como la Naturaleza cura todas las enfermedades mediante el ayuno, debe ser que el comer es la causa de todas ellas.

¿Por qué se le presta tan poca atención a la dietética? ¿Por qué tanta controversia y confusión respecto a la dieta? ¿Por qué es tan poco practicada la dieta de frutas o amucosa? ¿Por qué las frutas, verduras, etc., tienen tan poco crédito por sus cualidades productoras de energía vital? Las razones muy evidentes son: en primer lugar, porque no son generalmente conocidas, o solo consideradas como condimentos o adornos para una mesa, o como una ayuda para la eliminación, y no como lo que son, productoras de energía superior. En segundo lugar, porque es absolutamente necesario utilizarlas con una dieta con poco moco o “pobre en moco” como dieta de transición en el ayuno exitoso. En tercer lugar, están evidentemente instituidas y científica y prácticamente demostradas. Es la única dieta que puede producir lo que con razón hemos llamado Salud Paradisíaca.

La enfermedad es el beneficioso resultado de los naturales e inteligentes esfuerzos de la energía vital del cuerpo para limpiarlo de todas las impurezas. Estas impurezas que llamamos moco, pero que incluyen todas las otras mezclas tóxicas, siendo el moco su tipo más abundante. La Naturaleza puede realizar la limpieza solo si usted no come, y por esta razón se apaga el apetito, incluso en un simple resfriado. ¿Por qué la gente no reduce su alimentación o ayuna cuando la ley de la Naturaleza reduce o detiene el deseo por la comida? Porque no entienden que la debilidad que acompaña a la pérdida de apetito es un proceso curativo, siendo las impurezas eliminadas por la corriente sanguínea. El hombre es más degenerado que los animales comiendo o curándose de la enfermedad.

La civilización ha traído una mayor limpieza del cuerpo por fuera, pero una horrible suciedad por dentro. Nadie puede imaginar o comprender esto hasta no haber tratado a algunos cientos de pacientes por el ayuno y la dieta, como yo lo he hecho. Ningún animal en la tierra está tan lleno de comestibles sin digerir, fermentados y descompuestos, por exceso de alimentación y alimento antinatural como el así llamado hombre civilizado. Si alguien empieza una dieta frutal o amucosa o un ayuno, sin conocimiento inteligente de cómo prepararse para ello, el material descompuesto, en su mayor parte moco, se desprende por todo el sistema, entra en el torrente sanguíneo, causando extrema debilidad que él no entiende, lo que puede poner su vida en peligro.

Un prominente médico no-naturópata aconsejaba erróneamente aumentar la ingesta, incluso de carne, antes de empezar un ayuno; cuando lo correcto es precisamente lo contrario. Cuando me preparaba o “entrenaba” para mi ayuno de 49 días, bajo estricta observación viví con una dieta estrictamente amucosa por más de dos años haciendo entretanto cortos ayunos. El “maestro” del ayuno es el faquir hindú, cuyo cuerpo es solo piel y huesos. No hay mayor error que creer que el tejido del cuerpo se “cataboliza” durante un ayuno, o se come a sí mismo, se convierte en un “caníbal,” como declaró un prominente médico.

Mi experiencia es que las personas obesas o los muy sobrecargados de moco son a quienes más angustia un ayuno. El moco desprendido entra en la corriente sanguínea causando en breve extrema debilidad y la cantidad es tan grande que el período de debilidad dura mucho más tiempo antes de que se recupere la fuerza. Estos son los casos peligrosos en lugar de los de las personas menudas, cuya sobrecarga tóxica es mucho menor. Los obesos son como enfermos de neumonía, sofocados por su propio moco tóxico o autointoxicación. Ni un solo ayunador muere o ha muerto de inanición, sino de su propio auto-envenenamiento, a menudo acentuado por una mala dieta cuando el ayuno termina. El zumo de naranja es a menudo aconsejado en este país, lo cual es correcto en algunos casos, pero para un paciente muy atascado u obeso es muy peligroso. El zumo de naranja es un alimento ideal, pero cuando se mezcla con la horrible mescolanza venenosa en el estómago del ayunador, y acrecienta la velocidad con la que es absorbida por la sangre, y es probable que perjudique al paciente.

Hay mucho que aprender sobre el ayuno y la dieta amucosa, pues aunque al lego pueda parecerle sencillo, no existen dos casos que precisen la misma dieta de transición o la misma duración del ayuno, por lo que deben ser supervisados por alguien con experiencia. Empezar con una dieta amucosa de transición y ayunos cortos es la “Llave Maestra” para la Salud Excelente para todos.

Pasar de la “horrible” dieta de la civilización de golpe, sin un buen conocimiento de la dieta amucosa, es peligroso para la mayoría de las personas. Las así llamadas personas sanas de hoy en día ignoran la cantidad de taponamiento auto-tóxico que han acumulado.

Esta es la razón por la que la dieta y el ayuno correctos son tan mal entendidos y mal usados por ambos, tanto médicos como legos. Los naturópatas deben saber cómo preparar, conducir y terminar un ayuno para sí mismos, con la dieta correcta para cada paso, antes de tomar a un paciente, entonces tendrán los únicos y absolutos medios para la prevención de la enfermedad y una perfecta cura.

La dieta de la civilización ha llevado a la humanidad a un estado horrible de condiciones mórbidas y epidemias. Los centenarios se están volviendo tan raros como diamantes. Nadie se muere de muerte natural, sin enfermedad; y estos resultados se deben a la ignorancia y a la dominante errónea enseñanza y práctica del culto a los fármacos.

Tan evidente es que la actual dieta de los países civilizados, de comida equivocada y excesiva, es el factor fundamental y la causa de todas las actuales dolencias, como evidente es que, como experto especialmente educado y preparado que soy, les presento la dieta a-mucosa y el ayuno científicamente llevado, como los únicos “remedios” razonables, sencillos, naturales e infalibles para llevar a la humanidad de vuelta a la salud óptima y paradisíaca que una vez disfrutó. He curado completamente a muchos de los así llamados casos incurables durante mis 15 años de experiencia en Europa (10 de ellos dirigiendo un sanatorio), incluso aquellos que no eran curables por los tratamientos físicos de la fisioterapia. Cuando desarrollé la dieta a-mucosa y la combiné con mis perfeccionados métodos de ayuno como un sistema, y los utilicé como principales remedios, no solo era capaz de llevar de vuelta a los pacientes a una salud normal, sino a un estado de tremendo rendimiento y resistencia. Asimismo, no solo inmunidad a las enfermedades, sino lo que apropiadamente hemos llamado, salud paradisíaca ; lo que significa que todas las facultades del cuerpo eran mejoradas. He probado todos estos puntos, primero en mi propia persona, y más tarde exitosamente en otros.

Para obtener esto en uno mismo o en pacientes, debe haber un lento cambio de la dieta perjudicial a la dieta a-mucosa, mediante una dieta de transición que he descrito en mi libro “Sistema Curativo por Dieta A-mucosa”. La dieta de transición debe ser de alimentos con menos moco, “pobre en moco”, y aconsejada de acuerdo a la edad, estado, ocupación, clima y estación del año, en cada caso. La primera dieta usada, debe cambiarse, según la reacción, tras una corta prueba, y lentamente desarrollada hacia la dieta a-mucosa, hasta que el moco sea desprendido y disuelto, y el sistema tan limpiado que pueda hacerse un corto ayuno, y entonces puede ser aumentado en duración hasta lograr la deseada limpieza.

He descrito en detalle el ideal, resultado de la dieta a-mucosa y los perfeccionados métodos de ayuno en este libro. La dieta a-mucosa de un mayor o menor grado puede ser combinada con moderadas aplicaciones físicas de la Naturopatía con gran éxito. Para que la Naturopatía crezca en aceptación y ayude a combatir los malos métodos, debe mostrar mayor grado de éxito. No debe satisfacerse con un alivio temporal (un anestésico proporcionará esto) sino que debe dar lugar a una curación completa. He tenido muchos pacientes que se han beneficiado de los tratamientos naturopáticos, pero no han sido perfectamente curados o hechos inmunes. Si debemos finalmente conseguir libertad médica y campo libre para la curación sin drogas, debe ser por un mayor éxito curando, y no en su totalidad por literatura y argumentos. Esto seguramente puede ser hecho adoptando los medios descritos, y la dieta a-mucosa es la “llave maestra” para ello. De por sí misma trae mucho más éxito, pero en combinación con métodos mejorados los resultados son maravillosos, y muchos los declaran “milagrosos”.