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Revista “Lebenskunst” Año 1912

Artículo de la Revista “Lebenskunst” (El arte de la vida) Año 1912, Número 9
Autor: Paul Liberner, Munich.

“Debemos tomar seriamente la dieta curativa de Arnold Ehret.”

Nuestros tiempos se hacen fascinantes por una plétora de curas de ayuno voluntarias e involuntarias, atribuyéndoles no sólo la panacea para la glotonería, sino también la salvación de cualquier otra carga que aflige al cuerpo o la mente. Algunos médicos, que normalmente están orientados científicamente, ya han comenzado a recomendar el ayuno a sus pacientes como una manera barata, pero eficaz para la salud.

El maestro de este nuevo movimiento es Arnold Ehret de Locarno. Sería blasfemo calificar este movimiento de herejía, porque todos los verdaderos santos de la Iglesia Católica hicieron extensos ayunos.

Por supuesto, el auto-castigo físico y la abstinencia de la comida, así como los ayunadores quieren engordar su monedero a través de demostraciones de que el ayuno han existido desde hace bastante tiempo.

Pero el profesor Arnold Ehret ha elevado el arte de ayunar en la dimensión del experimento científico realizado en el laboratorio de su propio cuerpo. Él ha traído la estructura y el propósito a este arte curativo que, hablando en general, es simple pero profundo en su potencial para la curación radical y las consecuencias peligrosas. En repetidos experimentos de ayuno Arnold Ehret ha demostrado a un gran público la validez de este “único método de curación”. Ayunó en un centro cerrado y supervisado por un notario durante 49 días en la ciudad de Colonia. Para la multitud de lectores de su libro “La Causa y la Cura de Toda Enfermedad”, este experimentador único describe su propio proceso de curación que lo transformó de una persona enferma acechado por la muerte a una persona completamente curada mediante ayuno sistemático y nutrición adecuada (predominantemente fruta). Ehret pronto se convirtió en un bien conocido y muy buscado orador que reunió un gran seguimiento de amigos y aficionados por allá donde iba. Sus fans exigieron la palabra viva y en persona de su líder y Ehret respondió con talleres y una gira de conferencias por Alemania después de una gira similar y muy exitosa por Suiza el año pasado.

Su primera parada fue Munich, justo en medio de la temporada dedicada a la cerveza, que coincide con la cuaresma. Fue el primer “sermón sobre ayuno” de Ehret bajo el título “La Cura para los Incurables”. Los ciudadanos de Munich llegaron en masa, cambiando temporalmente los actos dedicados al consumo de cerveza por las palabras del apóstol Arnold Ehret sobre la salvación de la enfermedad por medio del ayuno. Ellos también llegaron a participar en su segunda conferencia: “¿Son todas las enfermedades curables?” Y se inscribieron en los talleres durante las siguientes tres semanas. Munich, la capital mundial de la cerveza, nunca antes había visto un acontecimiento de este tipo, este desvío a las masas del “cervecismo” al “ehretismo”. El publico tenia mas que una simple curiosidad. Su interés era autentico, su anhelo de un mensaje con verdadero valor llenaba una necesidad humana esencial.

Las conferencias que ofrecia al público estaban llenas de una útil información, que fué revisada extensamente por los periódicos locales. Los talleres más íntimos resultaron ser fuentes valiosas de sabiduría eterna.

Ehret resuelve las cuestiones más simples y complejas de cómo vivir una vida sana con una elocuencia brillante y convincente. Es un excelente y original orador convenciendo a otros de porque él mismo está tan convencido de sus enseñanzas. Se ve radiantemente sano, y fascina a su público desde la primera hasta la última palabra. En todas sus conferencias Ehret apunta a una verdad cardinal: “Una autentica persona sana es capaz de experimentar todo en su verdadera belleza y magnificencia”. A pesar de densas semanas de conferencias, la audiencia nunca se cansó. La persona enferma “sufriente” y la persona “sana” fueron retratadas desde perspectivas cada vez más nuevas y sus discípulos y oyentes comprendieron cada vez más que Ehret, el gran maestro del ayuno, estaba respaldado por una verdad eterna e innegable.

Cada sesión fue seguida por un período de preguntas y respuestas. Ehret proporcionó respuestas, incluso para las preguntas más difíciles, y sorprendió a su público con una lógica original, precisa e indiscutible. Algunas preguntas condujeron a respuestas algo incómodas e inadecuadas para los que preguntaron.

Había médicos entre la audiencia. Aunque no podían oficialmente estar de acuerdo con él, reconocieron su trabajo y sus experimentos empíricos, que fueron realizados en su propio cuerpo.

Sería intersante que los críticos de Ehret asistieran a algunos de sus talleres. Curaría su escepticismo o al menos lo modificaría. Ehret no es el “mucusmaniatico” como es retratado a veces. Ciertamente hace distinción entre la formación del moco necesario y el moco patológico. No pretende apoyar que es la única causa de todas las enfermedades, pero lo ve como la causa principal, que está presente en casi todas las enfermedades. Ehret tampoco se ve a sí mismo como el “emperador” del ayuno, sino que afirma haber traído el sistema, la estructura y el objetivo a este antiguo método de curación, elevándolo así a un método de curación legítimo para nuestros tiempos. Los enfermos curados de enfermedades graves confirman su elección de este método tan eficaz.

Tal vez Ehret podría ser llamado “retorcido”, pero sólo por alguien que no ha estudiado sus teorías y las ha practicado. En el procedimiento de diagnóstico terapéutico, Ehret se centra mucho menos en el nombre de la enfermedad que en la condición de la víctima. ¿No es cierto que una secreción nasal o una infección sinusal puede matar a una persona si el sistema inmunológico del cuerpo es débil? ¿Y tampoco es cierto que las enfermedades más graves son superadas facilmente por una persona con una condición fuerte y llena de vitalidad?

¿No tenemos que admitir que la defensa del ayuno como la terapia de las terapias funciona y debe ser utilizado en primer lugar antes de los diversos remedios de la medicina naturopática?. Ehret no está en contra de los métodos naturales de curación. Todavía no sabemos si Ehret sólo apunta a la salud fisiológica o si tiene metas espirituales más altas. Encontraremos más información sobre sus puntos de vista sobre el tema en su próximo libro “About the Healthy Human Being” (Acerca del Ser Humano Sano).

Mientras tanto, los seguidores de Ehret lo escuchan con una mente crítica. En Munich sus seguidores crecieron por cientos de personas y se espera que crezca aún más en Nuremberg, Leipzig y Dresde. El arte de Ehret se oculta entre las líneas de sus libros y no puede reducirse a “una dieta que se ajuste a todos y que solucione todos los problemas.” Una persona enferma está en el centro de su propio proceso de curación y el enfoque individualizado es esencial. La autogestión de la salud debe ser realizada con precaución. Ehret es la última persona que reemplaza para supervisar el ayuno a un médico entrenado .

Ehret necesita ser tomado en serio. Después de nuestras experiencias en Munich,

Tienen que estar de acuerdo con el Dr. Katz en Stuttgart que evalúa su trabajo: “Tales éxitos de sanación desafían los fundamentos de los metodos de la medicina moderna y de los metodos alopaticos, tendrá que cambiar si no quiere perder mucho terreno con el público“.

Algunos versos dados a Ehret en su despedida en Munich muestran la profunda y sincera conexión entre maestro y discípulos.

Gracias, amado huésped.
Eres más que palabras para nosotros.
Nos trajiste la vida.
Así que la vida puede dar más vida.
Lo proclamemos para siempre.
Para elevarse con las enseñanzas de Ehret.
Por encima de los demonios de la codicia.
Hacia el néctar de los dioses.
Te saludamos, nuestro maestro más querido.
Y partimos contigo hoy.
Pronto sin toxinas, sin moco, sin pus.
Nos reuniremos contigo.
De acuerdo con tus sabias palabras y enseñanzas.


Traducción al español del texto original por David Gil.